lunes, marzo 05, 2007

Ay...

La semana pasada cometí el error de aparcar al lado de un parque, en una zona alejada de ventanas, balcones y miradas indiscretas. El resultado fue un cristal roto, una radio arrancada y un embellecedor destrozado, además de un maletero revuelto y un sentimiento de inseguridad.
Odio estas situaciones, primero te llevas un susto cuando ves los cristales rotos, luego se mete el miedo en el cuerpo cuando revisas el coche para ver qué se han llevado, y por último te domina la ira cuando hay que pasar por caja para reparar los desperfectos.
Para rematar, la cara de idiota que se pone cuando vas a denunciar a la comisaría y ni se molestan en buscar huellas dentro del coche. No sé cómo piensan buscar al ladrón.


El disgusto me duró hasta el fin de semana y, para cambiar de aires, llamé a un par de amigos con los que suelo quedar para volar cometas en el recinto ferial Juan Carlos I. El domingo nos levantamos temprano, preparamos unos bocadillos, pasamos por la gasolinera para comprar hielo y nos plantamos en el parque a primera hora para coger un buen sitio en el cesped. Después de instalarnos colocando el típico mantel a cuadros volví al coche a recoger la cometa del maletero y, ¿podría alguien explicarme para qué COJONES quiere un ladrón de autoradios mi cometa?

miércoles, febrero 28, 2007

¿spikinglish?

Cuando yo era pequeñito, apenas un arbustillo, estudié en un colegio concertado lleno de monjas que unos años antes había sido colegio de señoritas, por lo que escaseábamos tanto los alumnos como los profesores de género masculino. De los pocos docentes hombres que había en el centro, mi favorito era Don Manuel (alias "el momi"), profesor de Inglés.
El último año que pasé en aquella escuela, El Momi quiso hacernos un examen final oral y yo, que tengo tanta soltura para hablar inglés como para rezar en arameo, me eché a temblar.
El día de la prueba decidí relajarme y cuando llegó mi turno, crucé los dedos y me lancé al toro.
El profesor disparó primero: "What do you like most in the world?" (¿qué es lo que más te gusta en el mundo?)
Mi cerebro se puso a buscar rápidamente una respuesta que fuera sencilla y que pudiera dar pie a entablar una conversación a un nivel básico, así que pensé como respuesta: "los amigos". Busqué mi mejor pronunciación y con aire cosmopolita le espeté en la cara "I like french".
No recuerdo lo que pasó en los siguientes 10 minutos ni qué fue exactamente lo que hablamos, pero el profesor no paró de pedirme explicaciones a cerca de por qué lo que más me gustaba en el mundo era el francés, y yo no paré de darle motivos sobre por qué lo que más me gustaba en el mundo eran los amigos.
El caso es que aprobé, y con buena nota. Hasta que no pasaron unos meses y un nativo me corrigió la pronunciación french-friend, no me di cuenta del lío tan gordo que se podía haber producido en el exámen: estar hablando diez minutos de cosas distintas y que ninguno de los dos se diera cuenta, tiene mérito.

Así es como siento que he pasado mi último año con J.

domingo, febrero 25, 2007

Sábado sabadete...


José comenzó su ritual recogiendo las montañas de ropa que tenía esparcidas por toda la habitación. Quitó los calcetines que adornaban la lámpara de la mesita de noche y el cabecero de la cama, los jerseys amontonados encima de la silla, los pantalones sucios arrojados tras la puerta y las toallas que colgaban de la puerta entreabierta del armario.
Como cada sábado, cambió ilusionado las sábanas y pasó el aspirador, limpió el polvo y encendió incienso para camuflar el aroma a rancio del aftershave que le regalaron sus padres en su trigésimo segundo cumpleaños y que sólo se atrevía a usar para ir a la oficina.
Cuando encontró medianamente aceptable el dormitorio, inició su aseo personal. Utilizó una cuchilla nueva para apurar al máximo y borrar cualquier sombra gris de su rostro. Tras la ducha intentó en vano disimular las entradas que tanto le acomplejaban. Ropa nueva demasiado juvenil para su edad, un toque de maquillaje para aumentar la autoestima y línea 5 de metro para triunfar.

El domingo volvió a levantarse solo, como siempre. "Bueno" - pensó - "Al menos, tengo la habitación limpia."

lunes, febrero 19, 2007

Angelitos

-Angelito, angelito, ¿tú sabes cuál es el animal que es dos veces animal?

-Pues..... el gato, ¿no?

-No, tu madre. Porque es zorra y cobra.

jueves, febrero 15, 2007

Traiciones

- Aquí tiene su pizza, son 14 euros.
- Gracias, un momento-. Me volví para coger la cartera que guardo en la mesita de la entrada. La cara del pizzero me sonaba. Mediana estatura, facciones interesantes, un polo de color rojo talla M que le quedaba un poco grande y una chapa dorada con un nombre formado sólo por tres letras.

- Disculpe, ¿se ha dado cuenta que tiene algo clavado en la espalda?- inquirió.
- ¿Cómo dice?- pregunté con cara de susto.
El pizzero se acercó a mirar -Es un puñal- aclaró. -¿Quiere que se lo quite?-
- Pues... - permanecí en silencio unos instantes mientras ideaba una respuesta ingeniosa -No, mejor déjalo. Si lo sacas es posible que muera desangrado, y si lo dejamos puesto, el cuerpo lo irá expulsando poco a poco, como un piercing que da rechazo-. Un poco triste mi respuesta (pensé), pero con el estómago vacío es dificil ser ocurrente.

- Bueno como quiera, pero tenga cuidado al sentarse no se lo clave más. Aquí tiene el cambio- sonrió mientras alargaba la mano con unas monedas.
- Gracias, hasta otra-. Cerré la puerta y me agaché a mirar por la mirilla pero el pizzero había desaparecido. Salí al balcón, hacía frío, a lo lejos escuché al afilador tocando el chiflo. El ruido de la moto me obligó a mirar hacia abajo, así pude seguir con la vista al repartidor doblando la esquina, con el casco negro, el escape roto, y la espalda cuajada de puñales.

miércoles, febrero 14, 2007

¿Competencia?


Como ya sabréis, a partir del 28 de febrero las operadoras de telefonía están obligadas a facturar por segundos desde el primer segundo. Esto ha obligado a reajustar las tarifas en las operadoras y ¡OH SORPRESA! todas han aumentado sus precios.
Tamaña casualidad ha originado una investigación por practicar acuerdos que atentan contra la libre competencia. Investigación que no sirve para nada, y si no, al tiempo.

En vista de que estos gigantes hacen todo lo que está en su mano para sacarnos la sangre... hagamos nosotros lo propio.

Seguramente muchos (entre los que me incluyo) estamos atados a alguna de las compañías por un contrato de permanencia de 18 meses. Cuando te das de alta, o cuando te dan un movil nuevo, te obligan a firmar una cláusula por la que te comprometes a permanecer año y medio con la compañía, y en caso de que quieras cancelar el contrato, te imponen unas sanciones disparatadas. Pues gracias al Real Decreto 424/2005 del 15 de Abril, este tipo de esclavitud queda abolida. El R.D. mencionado autoriza a cualquiera que no esté de acuerdo con las nuevas tarifas a romper el contrato con la operadora sin penalizaciones por este motivo.

¿Qué ventajas tiene esto? Pues tiene ¡MÓVILES NUEVOS PARA TODOS! Traduciendo: si te intentas cambiar de compañía, sacarás un movil por la cara, tanto si te vas a la nueva, como si mantienes tu compromiso con la actual aceptando la contraoferta que te harán.
Sospecho que durante el mes de marzo, los departamentos de altas y de fidelización de estas empresas van a echar humo.

PD: Feliz San Valentín, y a ver si le echáis una mano al Corte Inglés que en el último ejercicio económico han tenido pérdidas.

lunes, febrero 12, 2007

Publicidad


A algunos la publicidad nos gusta, disfrutamos horas y horas viendo anuncios interrumpidos de tanto en cuánto por pésimas películas y escatológicos programas de tertulianos y máquinas de la verdad.

Internet es diferente, la publicidad suele ser más agresiva, los banners inundan todo y los pop-ups nos bloquean el ordenador. Si además cazan tu e-mail por ser tan incauto como para ponerlo en algún cuestionario inocente, estás perdido. Prepárate a recibir miles y cientos de miles de correos sobre VlAGRA, LEVlTRA y otras variadas sustancias que te convertirán en un semental como dios manda. Gracias a ésto, además descubrirás que puedes incrementar el tamaño de tu pene entre 3 y 5 centímetros. Fascinante.

En los blogs hay dos tipos de anuncios. Los primeros los inserta el proveedor del servicio como contrapartida por todo lo que nos da gratis: espacio web, ancho de banda... Los segundos los colocamos los internautas por diferentes motivos, pero (supongo) el principal es ganar dinero, así a medida que los visitantes van haciendo click en la publicidad nuestro bolsillo aumenta.

Voy a hablar de estos últimos. En la práctica está prohibido incitar a la gente para que haga click en los anuncios insertados por el usuario, pero no está prohibido identificarlos. Desde aquí quiero animar a todo el mundo a que ponga este tipo de publicidad en su web (con Google AdSense es fácil) y que además lo diga. Me comprometo a pinchar en sus banners cada vez que entre en su página, un simple click no cuesta nada y si lo hacemos todos, el resultado puede ser significativo.

¿Por qué dejar que se queden ellos con el pastel de la publicidad? Entre todos podemos arrancarles un trocito.